Razones por las que comer helados en invierno

Realmente en España no hubo nunca mucha cultura del helado. Una gran pena, porque es algo que nos hemos perdido unas cuantas generaciones. Se comían helados nada más cuando hacía calor mucho calor. Los papás y mamás opinaban que los helados nos provocarían un catarro… escapaban del frío.

Algunos de nuestros recuerdos de pequeños nos hacían pensar que algo tan rico ¿no podría comerse todo el año?

También nos resultaba llamativo que cuando te operaban de anginas, o sea, de la garganta, el médico te recomendaba tomar helados. Era un tanto contradictorio.

En Mamá Elba tenemos una teoría y es que en nuestro país nunca hubo unos helados realmente sabrosos como ocurría en otros países. Nuestros helados no eran cremosos, eran casi todos polos de puro hielo… y eso hacía que cada vez que te metías uno en la boca lo que sentías es realmente frío.

Menos mal que vamos avanzando y cada día es más habitual comer helados todo el año.